Herramientas para grupos pequeños: practicar el bautismo
Resumen: Muchos grupos pequeños usan una bañera o un lago. El grupo se reúne alrededor, y puede ser un momento muy significativo.
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Resumen: Muchos grupos pequeños usan una bañera o un lago. El grupo se reúne alrededor y puede ser un momento muy significativo.
En la serie de blogs «Caja de herramientas», responderemos algunas de las preguntas más comunes sobre cómo dirigir grupos pequeños. Si tienes alguna pregunta que te gustaría que respondiéramos, solo envíanos un mensaje!
¿Puedo bautizar en agua a alguien de mi grupo pequeño?
Si alguien de tu grupo pequeño ha decidido seguir a Jesús, pueden bautizarlo en agua de inmediato. Lo mejor es encontrar un lugar con suficiente agua para que pueda ser sumergido (en Hechos y Mateo se describe cómo las personas salían «del agua»). Muchos grupos pequeños de todo el mundo usan una bañera, un río o un lago. Puede ser un momento muy significativo cuando el grupo pequeño se reúne alrededor para ser testigo de este acto de compromiso con Jesús. Practicar el bautismo en nuestros grupos pequeños ayuda a quienes empiezan a creer a entender que cualquier creyente puede asumir la responsabilidad de hacer discípulos, empezando por bautizarlos cuando comienzan a seguir a Jesús.
Puedes pedirle a la persona que explique en voz alta por qué quiere bautizarse. Está bien si su respuesta es sencilla. Puede decir: «Ahora quiero vivir de otra manera. Quiero servir a Jesús y seguirlo». Después, di: «Como has dicho en voz alta que sigues a Jesús, te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo». Luego sumérgela completamente en el agua y vuelve a sacarla. También puedes compartir el pasaje de Colosenses 2:12: «Pues ustedes fueron sepultados con Cristo cuando se bautizaron. Y con él también resucitaron a una vida nueva porque confiaron en el gran poder de Dios, quien levantó a Cristo de los muertos (NTV)».
Después, aprovechen la ocasión para celebrar de una manera significativa para su grupo pequeño. ¡En algunos países, los grupos pequeños hasta preparan un pastel! Deja que el Espíritu Santo te guíe. Una buena pauta es mantener toda la experiencia lo suficientemente sencilla para que otros puedan repetirla.
¿Listo para ponerlo en práctica?
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